A mal de higadillo, color amarillo
Cinco.
[Nota: conste que escribí toda la entrada el martes, por eso está en presente, pero he esperado a tener acabado el trabajo para colgarlo todo a la vez]
"No podrás sonreír en el final si no has sonreído durante el resto del camino". Hoy, Alba nos ha presentado la contraposición a la clásica máxima "Bien está lo que bien acaba". Todo hecho que conlleve un proceso y un resultado puede tomarse de distintas maneras: hay quien, de acuerdo con este último refrán con tono shakespeariano, asocia todo el valor de un trabajo con el acabado final del mismo. Estas teorías se han ido desmontando, en especial a partir de los detractores de nuestro querido Maquiavelo, que justificaba los medios con el fin. De acuerdo con este punto de vista, por mucho que haya que sufrir en la lucha por alcanzar un objetivo, si el objetivo aporta satisfacción al final, es suficiente para validarlo como bueno. Alba nos dice, por el contrario, que no existe el proceso bien terminado si no se ha disfrutado en su desarrollo.
Personalmente, creo que debe haber, por lo menos, un equilibrio entre lo sufrido y lo disfrutado. A veces muchos pequeños esfuerzos que pueden no ser agradables dan un resultado tan ventajoso que los compensa (ejemplo más claro: el jugador que se apuesta todo su dinero pero acaba ganando más, o al menos, lo mismo que tenía). Otras veces un camino puede habernos aportado pequeños placeres que hacen de la totalidad del proceso algo positivo aunque su resultado no sea muy bueno (el jugador pierde dinero pero ha pasado una noche estupenda, o como dicen por estos lares madrileños, "le ha rentado"). Es una cuestión de energías: lo que se adquiere por lo que se consume. ¿Merecería la pena invertir todas nuestras ganas y motivación en Análisis, aunque cupiera la posibilidad de un estrepitoso suspenso, si así disfrutáramos con los proyectos creativos que nos mandan? Creo y espero que sí, allá cada cual.
Imagen del artículo de García Asensio que nos puede servir de guía:
2.- Estudio analítico
[Nota: conste que escribí toda la entrada el martes, por eso está en presente, pero he esperado a tener acabado el trabajo para colgarlo todo a la vez]
- Cinco punto uno: LA SENTENCIA
"No podrás sonreír en el final si no has sonreído durante el resto del camino". Hoy, Alba nos ha presentado la contraposición a la clásica máxima "Bien está lo que bien acaba". Todo hecho que conlleve un proceso y un resultado puede tomarse de distintas maneras: hay quien, de acuerdo con este último refrán con tono shakespeariano, asocia todo el valor de un trabajo con el acabado final del mismo. Estas teorías se han ido desmontando, en especial a partir de los detractores de nuestro querido Maquiavelo, que justificaba los medios con el fin. De acuerdo con este punto de vista, por mucho que haya que sufrir en la lucha por alcanzar un objetivo, si el objetivo aporta satisfacción al final, es suficiente para validarlo como bueno. Alba nos dice, por el contrario, que no existe el proceso bien terminado si no se ha disfrutado en su desarrollo.
Personalmente, creo que debe haber, por lo menos, un equilibrio entre lo sufrido y lo disfrutado. A veces muchos pequeños esfuerzos que pueden no ser agradables dan un resultado tan ventajoso que los compensa (ejemplo más claro: el jugador que se apuesta todo su dinero pero acaba ganando más, o al menos, lo mismo que tenía). Otras veces un camino puede habernos aportado pequeños placeres que hacen de la totalidad del proceso algo positivo aunque su resultado no sea muy bueno (el jugador pierde dinero pero ha pasado una noche estupenda, o como dicen por estos lares madrileños, "le ha rentado"). Es una cuestión de energías: lo que se adquiere por lo que se consume. ¿Merecería la pena invertir todas nuestras ganas y motivación en Análisis, aunque cupiera la posibilidad de un estrepitoso suspenso, si así disfrutáramos con los proyectos creativos que nos mandan? Creo y espero que sí, allá cada cual.
- Cinco punto dos: CLASE DEL 27/09/2016- REPASO DE ARMONÍAS CROMÁTICAS
Hoy, en un torbellino de dudas -unas más sustanciales que otras-, preguntas repetidas y apuntes mal tomados, para qué engañarnos: no hemos dejado que la clase cundiera mucho. Eso sí, el Libro de Color al fin ha quedado esclarecido y definido. Por eso la entrada de hoy la voy a dedicar a hacer un repaso de las normas que lo guían, os invito a que si falta algo o hay algo mal comentéis con vuestras más acaloradas críticas destructivas:
TRABAJO FINAL DE ANÁLISIS DEL COLOR: LIBRO DE COLOR Y RELACIONES VERBOICÓNICAS
Se trata de un trabajo de 72 módulos o láminas (en el caso general de elegir un cuaderno como soporte, 72 pinturas de al menos una página de extensión cada una). Los módulos también pueden ser pequeñas esculturas, objetos o cualquier soporte sobre el que se pueda pintar.
-En mi caso, he elegido la cinta de celuloide, en un proyecto algo ambicioso del que espero no me llegue a resultar imposible. La idea es pintarlo con pintura traslúcida que permita proyectar las imágenes en un fondo blanco fotograma a fotograma. Cada fotograma será un módulo.
Cada módulo constituirá el estudio de una armonía cromática, esto es, una combinación de entre uno y seis colores, realizado con técnica o técnicas libres siempre que se utilicen exclusivamente los colores de cada lámina. Se puede dar un poco (el mínimo que se pueda) de toques con lápiz que aporten expresión a las pinturas. Para el orden y las características de cada composición, se deben seguir las pautas siguientes:
Nulicromías (3)
Solo emplearemos color blanco y color negro hecho con verde esmeralda y rojo carmín. La 1 y la 2 pueden estar en orden inverso.
1.- Blanco sobre blanco: pintar el fondo con pintura blanca (al menos, una página entera). Sobre esto, si se desea, sobre seco o sobre húmedo, pintar más blanco, que se diferenciará por la textura, las cadencias, la "dicción" de la pincelada.
2.- Negro sobre negro: las mismas pautas que el blanco sobre blanco.
3.- Escala de 5 grises: aclaramos el mismo negro creado para la lámina anterior con un mínimo de blanco, y viceversa. Así obtenemos el gris más oscuro (nº1) y el más claro (nº5). Al mezclarlos a partes iguales obtenemos un gris intermedio (nº3). Mezclamos en 1 con el 3 para obtener el nº2; y el 3 con el 5 para el nº4. Con esos cinco grises, pintar la composición que se desee.
Monocromías (12)
Para cada lámina se empleará un solo color, cuyo tono solo podrá variar creando transparencias con el papel o soporte. Primero se harán seis monocromías sobre colores básicos, que pueden estar ordenadas libremente. A continuación, otras seis de colores secundarios, también en cualquier orden. Los expongo en el orden que creo que voy a seguir yo:
4.- Amarillo limón
5.- Azul cerúleo
6.- Rojo cadmio
7.- Amarillo cadmio
8.- Azul ultramar
9.- Rojo carmín
10.- Violeta ideal = azul ultramar+rojo carmín
11.- Violeta "sucio" = azul cerúleo+rojo cadmio
12.- Naranja ideal = amarillo cadmio+rojo cadmio
13.- Naranja "sucio" = amarillo limón+rojo carmín
14.- Verde ideal = amarillo limón+azul cerúleo
15.- Verde "sucio" = amarillo cadmio+azul ultramar
Bicromías (15)
Composiciones con dos colores. A partir de ahora y en el resto del trabajo, reduciremos la paleta a seis colores, escogiendo solo uno de cada pareja de básicos (primarios y secundarios). A partir de ahora, amarillo=amarillo cadmio; azul=azul ultramar; rojo=rojo cadmio; violeta=violeta ideal; naranja=naranja ideal; verde=verde ideal.
16.- Rojo+naranja
17.- Naranja+amarillo
18.- Amarillo+verde
19.- Verde+azul
20.- Azul+violeta
21.- Violeta+rojo
22.- Rojo+amarillo
23.- Amarillo+azul
24.- Azul+rojo
25.- Verde+violeta
26.- Violeta+naranja
27.- Naranja+verde
28.- Rojo+verde
29.- Amarillo+violeta
30.- Azul+naranja
Tricromías (20)
31.- Rojo+naranja+amarillo
32.- Amarillo+verde+azul
33.- Azul+violeta+rojo
34.- Verde+azul+violeta
35.- Violeta+rojo+naranja
36.- Naranja+amarillo+verde
37.- Amarillo+azul+rojo
38.- Violeta+naranja+verde
39.- Rojo+verde+amarillo
40.- Rojo+verde+violeta
41.- Rojo+verde+azul
42.- Rojo+verde+naranja
43.- Amarillo+violeta+azul
44.- Amarillo+violeta+naranja
45.- Amarillo+violeta+rojo
46.- Amarillo+violeta+verde
47.- Azul+naranja+rojo
48.- Azul+naranja+verde
49.- Azul+naranja+amarillo
50.- Azul+naranja+violeta
Tetracromías (15)
51.- Amarillo+verde+naranja+rojo
52.- Amarillo+verde+naranja+azul
53.- Amarillo+verde+violeta+azul
54.- Rojo+violeta+azul+verde
55.- Rojo+violeta+azul+amarillo
56.- Rojo+violeta+naranja+amarillo
57.- Amarillo+rojo+azul+naranja
58.- Amarillo+rojo+azul+verde
59.- Amarillo+rojo+azul+violeta
60.- Violeta+naranja+verde+azul
61.- Violeta+naranja+verde+rojo
62.- Violeta+naranja+verde+amarillo
63.- Rojo+verde+naranja+azul
64.- Violeta+amarillo+rojo+verde
65.-Naranja+azul+violeta+amarillo
Pentacromías (6)
66.-Amarillo+azul+rojo+naranja+verde
67.-Amarillo+azul+rojo+violeta+verde
68.-Amarillo+azul+rojo+violeta+naranja
69.-Violeta+naranja+verde+azul+rojo
70.-Violeta+naranja+verde+amarillo+rojo
71.-Violeta+naranja+verde+amarillo+azul
Hexacromías (1)
72.-Amarillo+azul+rojo+violeta+naranja+verde
Imagen del artículo de García Asensio que nos puede servir de guía:
Acompañando a los módulos, habrá un texto de extensión libre (incluso una palabra... ¿quizá ninguna con su debida justificación?) que establezca esa "relación verbo-icónica" que reza el nombre del trabajo entre lo que se ha pintado y lo que se escriba. El texto puede aparecer en cualquier lugar. En el caso del cuaderno, en la misma página que la pintura o en la contigua, o donde se desee siempre que se vea la relación. En el caso de los soportes tridimensionales o que impidan redactar texto en ellos, el trabajo se acompañará de un dossier en formato digital o en papel donde se puedan escribir los textos.
-Yo acompañaré los 72 fotogramas con una pequeña libreta donde se encuentren los textos de cada uno.
Los módulos de pintura+texto deben ir numerados del 1 al 72.
En el caso de los cuadernos, se habrá de diseñar la portada, y dejar varias páginas antes de empezar con las armonías cromáticas, siguiendo el siguiente esquema:
--> Primera página, que queda a la derecha tras abrir la portada: EN BLANCO (página de cortesía)
--> Segunda página, en la cara opuesta a la anterior: EN BLANCO (al principio, solo usamos las páginas de la derecha)
-->Tercera página: TÍTULO, AUTOR y AÑO. No incluir información sobre la asignatura, la Universidad o la profesora, con el fin de que el trabajo pueda ser utilizado como obra artística personal.
-->Cuarta página: EN BLANCO (queda a la izquierda)
-->Quinta página (opcional): DEDICATORIA
-->Sexta página: EN BLANCO (queda a la izquierda)
-->Séptima página: EN BLANCO (de cortesía)
-->A partir de aquí empezaría el libro de color.
Debe existir una temática o un hilo conductor que dé cohesión a toda la obra.
-He escogido la creación de una cosmología. Empezaré desde la nada y trataré de seguir un proceso tan creacionista como creativo, porque me parece lo más coherente con la adición cromática en la que se basa el trabajo. Quiero además establecer un paralelismo con el texto, que cada vez será más largo, siguiendo normas matemáticas que rijan su extensión en cada lámina.
- Cinco punto tres: TRABAJO- ESTUDIO DE LOS AMARILLOS SOBRE LA REVISTA HARPER'S BAZAAR
2.- Estudio analítico
En este segundo trabajo se trata de hacer un estudio de la gama de amarillos de la paleta básica que usamos en Análisis. Ha sido un proceso mucho más arduo y costoso que el de los rojos, ya que había una variedad tonal mucho más limitada, reducida casi al uso del ocre sobre el amarillo limón o el cadmio. Por esta razón, lograr texturas y volúmenes en los tejidos que rodean a la modelo no me ha sido posible al nivel que me gustaría, o al menos al que creo que logré con Máscara. Con todo, he de decir que el ejercicio ha sido muy útil para descubrir por mí mismo el tortuoso mundo de los ocres que tanto se nombra y tan sorprendentemente vasto resulta...
Debido al casi nulo uso de los amarillos básicos, se ha jugado con ellos en la parte de la interpretación libre (esto es, la cara de la mujer y algunos bordes y esquinas), dando pequeños toques de amarillo cadmio distribuidos en equilibrio visual y acompañados por el contrapunto de un violeta muy oscuro en ojos, antifaz y sombras.
El motivo del antifaz es la continuación temática del trabajo previo: la mentira, la hipocresía, la falsedad. La personalidad y el aspecto físico como modo de ocultar lo auténtico de la persona. En este caso, la protagonista de la imagen trata de ocultar sus ambiciones, complejos, manías y fobias -siempre he considerado al amarillo como el color del desequilibrio psicológico- tras un antifaz oscuro y austero, sin darse cuenta que no hace sino resaltar los miedos que se ocultan en su mirada.
3.- Estudio literario
Debido al casi nulo uso de los amarillos básicos, se ha jugado con ellos en la parte de la interpretación libre (esto es, la cara de la mujer y algunos bordes y esquinas), dando pequeños toques de amarillo cadmio distribuidos en equilibrio visual y acompañados por el contrapunto de un violeta muy oscuro en ojos, antifaz y sombras.
El motivo del antifaz es la continuación temática del trabajo previo: la mentira, la hipocresía, la falsedad. La personalidad y el aspecto físico como modo de ocultar lo auténtico de la persona. En este caso, la protagonista de la imagen trata de ocultar sus ambiciones, complejos, manías y fobias -siempre he considerado al amarillo como el color del desequilibrio psicológico- tras un antifaz oscuro y austero, sin darse cuenta que no hace sino resaltar los miedos que se ocultan en su mirada.
3.- Estudio literario
Ella llevaba un antifaz, que cubría su mirar, que cubría su tez. Que enmarcaba el espejo de su alma, y profundamente se encontraban momentos de avidez, pulsión, instinto, avaricia, ansia, corrupción, locura. Sí, había quienes admiraban la elegancia sobria del muro que circundaba sus órbitas, pero muchos -cada vez más- descubrían ese engaño que cada día confundía al reflejo en el cristal: ella corría tirándose de los pelos, sola, desesperada, por los cuartos de su casa, chillaba con voz amarilla y lloraba lágrimas de hiel y melaza amarga, huyendo de los rincones a los rincones, y así pasaba los días, sin dormir, pensando en lo estrepitoso de su mediocridad, en lo rastrero de sus motivos y en aquel Poderoso Caballero que cada noche le invitaba a una copa. Locura, locura. Las ojeras crecían, ella no dormía. Las ocultaba tras su antifaz, violeta con violeta. Cada noche una copa, un hombre, una tarjeta de crédito, una joya, un viento más en el tornado en que su vida estaba sumida.
Ella estaba loca. Locura, locura, locura. El antifaz cada vez pesaba más porque cada vez se acumulaba más demencia que esconder cada noche, cada noche ante una copa, cada noche ante un Poderoso Caballero. Corría por su casa por el día y repetía en su cabeza fragmentos de palabras, nociones, obsesiones, locura, locura, locura, locura.
Un día se caería por su peso, el antifaz. Un día después de cualquier noche, demasiadas ojeras, demasiadas arrugas, demasiada demencia acumulada, cada noche, demasiadas lágrimas ictéricas y ácidas bañando su conciencia, y se convertiría en vieja loca de vida echada a perder, todo por el escondrijo y la contención, locura, todo por el mundo alrededor, locura, todo por cada una de las noches, locura, todo por el oro, locura, todo porque nadie le enseñó a amar lo inmaterial y ella, presa de locura, cayó en la material compulsión, el poseer la nada, la locura, la locura.
Y esto ha sido todo, espero que los eternos buscadores de dudas encuentren en esta entrada algún dato perdido cuando se pregunten por las normas del trabajo. Un loco abrazo,
Ella estaba loca. Locura, locura, locura. El antifaz cada vez pesaba más porque cada vez se acumulaba más demencia que esconder cada noche, cada noche ante una copa, cada noche ante un Poderoso Caballero. Corría por su casa por el día y repetía en su cabeza fragmentos de palabras, nociones, obsesiones, locura, locura, locura, locura.
Un día se caería por su peso, el antifaz. Un día después de cualquier noche, demasiadas ojeras, demasiadas arrugas, demasiada demencia acumulada, cada noche, demasiadas lágrimas ictéricas y ácidas bañando su conciencia, y se convertiría en vieja loca de vida echada a perder, todo por el escondrijo y la contención, locura, todo por el mundo alrededor, locura, todo por cada una de las noches, locura, todo por el oro, locura, todo porque nadie le enseñó a amar lo inmaterial y ella, presa de locura, cayó en la material compulsión, el poseer la nada, la locura, la locura.
Y esto ha sido todo, espero que los eternos buscadores de dudas encuentren en esta entrada algún dato perdido cuando se pregunten por las normas del trabajo. Un loco abrazo,
Albereal


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